Ya cayeron en desuso expresiones como Cero halógenos, LSZH o LS0H, libre de…
Desde que entró en vigor, el 1 de julio de 2016, la norma europea que estipulaba los requisitos de seguridad de los productos y materiales utilizados en reformas o edificios de nueva construcción, Construction Products Regulation, CPR; la forma de referirnos a la reacción de un cable ante el fuego será la sigla que los laboratorios asignen, tras las pruebas, al producto:

Dentro de la escala

Los parámetros que siguen a la sigla del nivel de reacción, o clase, informan de:
la opacidad del humo, que será la letra s seguida de un número entre 1 -humo blanco translúcido- y 3 -humo negro opaco-
la cantidad de partículas incendiadas desprendidas, una letra d con un número entre 0 -no desprende- y 3 -la peor velocidad de desprendimiento-
la acidez de los gases emitidos, indicada con a y un número entre 1 -la menor acidez de la escala- y 3 -la máxima-

La legislación del CPR incluye instrucciones específicas y claras relacionadas con la documentación de las pruebas, así como con el etiquetado que deben seguir todos los fabricantes y distribuidores.
Tras el proceso de prueba satisfactorio, se emite una declaración de rendimiento (DOP, por sus siglas en inglés); este certificado demuestra la conformidad.
Además, la caja o la bobina de cable en la que se entregue el producto conforme al CPR debe contener una etiqueta que indique Euroclase y rendimiento declarado.
El CPR no requiere que el producto lleve impresa ninguna referencia a la Euroclase; sin embargo, la mayoría de los fabricantes lo indican en la cubierta. En Excel Networking lo hacen.

